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Cómo ser el mejor CEO-Hellprendedores

El ejecutivo al minuto

Resumen del libro El ejecutivo al minuto de Keneth Blanchard y Spencer Johnson

Hoy vamos a hablarte del libro El ejecutivo al minuto de Keneth Blanchard y Spencer Johnson. Es una lectura que no te llevará más de 1 hora, pero que esconde una metodología de gestión en la que la mera interacción de un minuto con los empleados puede hacerlos felices y productivos.

Casi todos hemos tenido alguna vez en nuestra vida laboral un mal jefe. Y te hablo de esa clase de capullo inconsciente, que en lugar de ejercer su autoridad e inspirar, lo único que hace es ejercer el poder que tiene por su posición y joder a todo el mundo. Esa clase de jefe que cuando no está en la oficina, la gente se toca las pelotas por venganza.

Si debemos encontrar inspiración en las personas que están por encima de nosotros, en el ámbito laboral, ¿Por qué es tan difícil encontrar un buen jefe? La respuesta es que, la gente que se enfrenta a la difícil tarea de liderar personas, casi siempre, está inundada de trabajo y no saben como gestionar su productividad. Si lo hicieran, serían capaces de gestionar y motivar a sus empleados.

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Las 4 claves de libro El ejecutivo al minuto

  • Las empresas son personas: ¿Cómo ser un manager pro mediante el desarrollo de tus empleados?
  • Los objetivos de un minuto: ¿Cómo establecer objetivos que puedes revisar en un minuto?
  • Los Elogios de un minuto: ¿Cómo dar feedback positivo a tu equipo por un gran trabajo?
  • Las broncas de un minuto: ¿Cómo echar una bronca mientras valoras a tu empleado?

Las empresas son personas ¿Cómo ser un manager pro mediante el desarrollo de tus empleados?

Si diseccionaras el trabajo de un jefe hasta sus principios fundamentales ¿Qué dirías que hace? ¿Controlar la pasta?; Crear nuevos productos; ¿Vender? En parte sí. Pero en realidad, la principal tarea de un jefe es dirigir a las personas.

El objetivo fundamental de cualquier empresa es ganar pasta. Pero eso depende totalmente de la fuerza humana, de los empleados. La calidad del trabajo de las personas, es el fundamento de la creación de valor, la calidad de los productos, la fuerza vendedora y por lo tanto el éxito de la empresa. Por ello, el mayor activo de cualquier empresa son las personas.

¿Sabes cual es el problema de muchas empresas? Que están dispuestas a gastarse una pasta en sueldos, pero nada en la formación de los empleados. Por lo que no pueden pretender mejorar los resultados si sus empleados no mejoran. Es una cuestión de lógica. ¿Por qué se equivocan la mayoría de directivos? Según el libro El ejecutivo al minuto, hay dos tipos de jefes, los caritativos y los duros.

Los caritativos se preocupan mucho por el bienestar de los empleados pero sin quererlo sacrifican el rendimiento del negocio por el hecho de tenerlos contentos. Lo que consiguen es que no se atreven a pegarle una bronca a un empleado y prefieren asumir ellos el peso de los errores. Y esto acaba en catástrofe.

Los duros, solo se preocupan por el rendimiento de la empresa y están dispuestos a putear a sus empleados para mejorarlo. Lo único que les importa es decirles lo mal que lo hacen, que necesitan mejorar, no premiar a los empleados y el resultado es tener gente cabreada, desmotivada que lo único que quiere hacer es salir corriendo de allí.

Lo ideal es ser un mix de estas dos personalidades, teniendo gente contenta y que da resultados. ¿Cómo se llega a ese Nirvana? Tomándote un minuto para dirigir a tu gente.

Los objetivos de un minuto ¿Cómo establecer objetivos que puedes revisar en un minuto?

¿Qué podrías hacer en un minuto? Enviar un whatsapp, beber un vaso de agua. ¿No te llevaría más de un minuto verdad? Pues según el libro El ejecutivo al minuto, los buenos jefes que saben conservar su tiempo pueden conseguir muchas cosas en solo 60 segundos. Pero ¿Cómo? Definiendo objetivos de un minuto.

Los objetivos de un minuto son aquellos milestones para un empleado, perfilados en métricas de rendimiento que caben en una hoja de papel. Pero ¿cómo lo hago?

Siéntate con tu empleado y acuerda los objetivos (no los impongas tú solo, así no funciona). Esos objetivos debes escribirlos en no más de 250 palabras (casi como un tweet de Twitter). De esta manera, los objetivos pueden revisarse en un minuto y tanto tú como tú empleado deberéis conservar tu copia para poder repasar el trabajo hecho.

Pongamos un ejemplo:

Imagínate que quieres definir un objetivo para tu equipo de ventas. Imagina que quieres que el próximo trimestre las ventas aumenten un 5%. ¿Fácil de controlar verdad? Si las ventas aumentan un 5 % el equipo de ventas estará motivado porque sabe que serán un 5% más ricos en comisiones.

El problema en muchas empresas es que los empleados no tienen un conjunto concreto de responsabilidades, por lo que la única forma de medir el rendimiento es a través de la retroalimentación de su jefe. Y en la mayoría de los casos los jefes se centran en las cagadas más que en los éxitos.

Pero con los objetivos de un minuto, los empleados tienen algo concreto a lo que aspirar y pueden controlar por sí mismos si lo están haciendo bien o mal. Eso los motivará para seguir luchando.

También es necesario que al ahora de fijar objetivos, tengas en cuenta la regla del 80-20. Es decir, el 80% del trabajo de un empleado está dirigido a alcanzar solo el 20% de los objetivos, por lo que céntrate a fijar ese 20%, lo que significa de tres a seis objetivos concretos como máximo.

Los elogios de un minuto ¿Cómo dar feedback positivo a tu equipo por un gran trabajo?

No se si seré yo el raro, pero en la mayoría de trabajos que he tenido, los empleados solo recibimos comentarios negativos cuando la cagamos porque nuestros jefes solo se dan cuenta de lo que pasa cuando cagamos. Esto es bastante frustrante, y desmotiva a cualquiera, ya que si te pones en el lugar del trabajador, te sientes como que nunca puedes hacer feliz a tu jefe.

Para ello El ejecutivo al minuto, nos dice que cualquier jefe debe adquirir el hábito de tomarse un minuto para expresar la satisfacción por algo que el trabajador ha hecho. Para que esto funcione debe ser específico y hacerlo justo después del acto que lo justifica. Algo así como:

¡Esa presentación ha sido increíble! Estoy muy orgulloso de ti.

Un solo minuto de elogio, muestra a la gente que los valoras y los aprecias. Y esto es muy importante cuando has contratado a alguien nuevo, porque en las primeras semanas, el nuevo trabajador debe sentir que está progresando en el nuevo reto que supone empezar en un trabajo.

Esto conceptualmente es muy parecido a cómo se entrenan a las ballenas que saltan en los acuarios. Primero son recompensadas por lograr algo simple, como nadar sobre una cuerda flotando en la piscina. Luego la cuerda se eleva gradualmente hasta que las ballenas tienen que saltar sobre ella para obtener su sardina.

Esto funciona, pero si la cuerda se hubiera colocado en lo alto del agua desde el principio, la ballena nunca habría saltado sobre ella. Necesitaba los pequeños logros, y premios de un minuto, para motivarse a saltar alto. Lo mismo ocurre con las personas. O ¿No hacemos lo mismo con los niños cuando empiezan a caminar?

Las broncas de un minuto ¿Cómo echar una bronca mientras valoras a tu empleado?

No necesitas más de un minuto para echarle una bronca a alguien. El resto es crueldad.

Es sencillo, los primeros 30 segundos deben ser para mostrar el error al trabajador y mostrar la decepción del jefe. Pero sin elevar la voz, sin palabras malsonantes y sin resentimiento. No hace falta gritar para decirle a alguien que la ha cagado. Los siguientes 30 segundos deben incluir algún elogio, para que el empleado vea que a pesar del error inaceptable, sigue siendo valorado.

Vamos a poner un ejemplo:

Primera parte: Este error es inaceptable y estoy muy decepcionado.

Segunda parte: Tú que eres una persona tan inteligente ¿Cómo has podido cometer este error?

Fácil ¿No? Esto es funciona porque así los empleados ven que están siendo tratados de una manera justa. Lo importante es que estas broncas se echen después del error, así evitas que la hostilidad se apodere de tí por el paso del tiempo. Y una vez hecho, no se vuelve a hablar más de este error.

Conclusiones del libro El ejecutivo al minuto

Los buenos jefes deben concentrarse en desarrollar todo el potencial de sus trabajadores, ya que es la única manera de mejorar el rendimiento de la empresa. Para ello deben utilizar estos 3 métodos: Los objetivos de un minuto, los elogios de un minuto y las broncas de un minuto.

Estas son las ideas claves del libro El ejecutivo al minuto de Keneth Blanchard y Spencer Johnson. Aunque lo magnífico de los libros está en esos pequeños detalles que se esconden entre sus páginas. Es por ello, que siempre recomendamos que si eres un emprendedor, y estás comprometido a cambiar el mundo, leas el libro entero. Nunca sabes donde está el gatillo que cambiará tu vida para siempre.

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