Lo que te han contado es mentira, emprender es un puto infierno.
matarse a trabajar-hellprendedores

Esta es la diferencia entre ganarse la vida y matarse a trabajar

Quiero que te preguntes lo siguiente ¿Estás más espabilado cuando acabas la jornada laboral o cuando la empiezas? Cuando llegas a casa después del trabajo ¿estás más lleno de vida? ¿llegas a casa contento y lleno de energía? ¿dónde está la vida que se supone que ganas trabajando? ¿ Sientes que estás más cerca de matarte a trabajar? ¿No crees que estás matando tu salud, tus amigos, tu felicidad etc.. por el trabajo? No nos ganamos la vida trabajando, nos matamos a trabajar. Y estamos sacrificando la vida por dinero, pero lo hacemos tan en automático que ni nos damos cuenta. pero ¿qué es matarse a trabajar?

El día a día de matarse a trabajar

Suena el despertador, te levantas y empiezas a correr. Te duchas, te vistes y si te da tiempo y tienes suerte desayunas (si tienes hijos la cosa se pone peor). Coges el tupper y a seguir la carrera en coche, moto o enlatado en el metro (divina hora punta). A trabajar 8 horas.

Tratar con tu jefe. Tener que tratarcon el capullo del compañero que no aguantas. Tratar con los clientes, con los proveedores y con el resto de seres humanos implicados en esas 8 horas. Sonríes cuando te piden que consigas algo imposible. Suspiras de alivio cuando viene recursos humanos y no se han acercado a ti, pero le han cortado la cabeza al compañero de dos mesas más allá. Miras el reloj. Sonríes de nuevo. Discutes con tu propia conciencia mientras le das la razón a tu jefe.

Hora de salir. De nuevo la aventura de volver a casa. Llegas, actúas como un ser humano con tu pareja, con tus hijos o con tus compañeros de piso. Comes. Miras la tele. La cama. Y ocho horas de divino olvido. Visto así, suena un poco patético ¿no? ¿Merece la pena matarse a trabajar?

Tú ¿qué prefieres? ¿ganarte la vida o matarte a trabajar? Me gustaría que reflexionaras sobre esta pregunta. Considero que es una de las cuestiones más importantes que cada ser humano debería preguntarse, puesto que, la realidad es que trabajamos para ganar dinero para comprar o pagar las cosas que necesitamos para ser felices.

El problema es que tenemos los conceptos vitales distorsionados y me gustaría decirte algo: Si estás dentro de la mayoría, lárgate de ahí. La estás cagando fijo. Pero ¿cómo identificar si te estás ganando la vida o te estás matando a trabajar? Si cumples estos tres patrones te estás matando a trabajar.

Crees que eres tu trabajo

Piensa por un momento, cuando te preguntan a que te dedicas ¿qué respondes?

Soy…

¿Te sientes orgulloso? ¿te avergüenzas? ¿estás a la altura de tus expectativas? ¿dices la verdad? ¿le pones un nombre extravagante a tu puesto para darte importancia? La mayoría de nosotros tendemos a supeditar nuestra identidad y nuestra valía personal con el trabajo que tenemos de lunes a viernes.

Nos hemos acostumbrado a medir el valor de las personas, por el cargo o trabajo que tienen. O peor aún, por la cantidad de dinero que ganan. Si no, mira linkedin, es la red social con menor cantidad de humildad que existe en internet. Últimamente tengo la impresión de que nadie es empleado, y que todos son managers.

También quiero que te preguntes algo más. Cuando te juntas con alguien que hace mucho tiempo que no ves ¿le preguntas si vive de acuerdo a sus valores, si está satisfecho con su vida o le preguntas de qué trabaja, donde vive o que puesto tiene?

Estamos abanderando unos valores de igualdad y equidad para las personas, pero en realidad, ejercemos una gran cantidad de discriminación laboral. Si no ¿por qué consideras un cajero de supermercado peor que tú?

Aquí tienes el primer síntoma de que te estás matando a trabajar. Tú no eres tu trabajo. Tú, deberías ser tú.

Ganas más dinero y no eres más feliz

Imagina que el esfuerzo de ir a trabajar cada día te hiciera más feliz, no te importaría toda la parafernalia que importa ir a trabajar y estar ocho horas en tu sitio. Si pensaras que tú trabajo hace que el mundo sea un lugar mejor, estarías dispuesto a sacrificarlo todo sin sentirte vacío. Si la diversión que adquieres con el dinero que ganas te proporcionara algo más que un placer momentáneo estarías contento de ir a trabajar. Pero ¿sabes que pasa? Que a partir de un mínimo de comodidades, el dinero no compra la felicidad que pretendemos.

Piensa por un momento como gastamos el dinero que ganamos. Cobras la nómina, pagas el alquiler o la hipoteca. Pagas las facturas. Vas a la compra. Este mes estás pletórico y te compras unos zapatos nuevos. O un nuevo Iphone. O hay rebajas y empiezas a reventar el crédito de la tarjeta. Comprando cosas que en el momento quizás te hacen feliz, pero que acaban en el fondo de un cajón o del armario.

El problema, es que debido a la cantidad de inputs que recibimos constantemente de los medios o de las redes sociales, soñamos con lo maravillosa que sería la vida, si viajáramos más, si tuviéramos ese coche o esa casa…

Y lo que esto ocasiona, es que muchos piensan que trabajan para pagar las facturas, pero la realidad es que gastan más de lo que ganan para comprar más de lo que necesitan, por lo que acaban pensando, que tienen que matarse a trabajar, para comprar más cosas, para…. Y así, en un círculo infinito.

Si estás dentro de ese círculo, no te estás ganando la vida, te estás matando a trabajar.

Crees que más es mejor

Mucha gente se mata a trabajar porque nos han vendido que cuanto más tengamos, mejor.

Párate a pensar un momento sobre nuestra concepción sobre la vida laboral. Pensamos que cuanto más tiempo estemos en una empresa, ganaremos más a medida que pasen los años. Pensamos que tendremos más responsabilidad, más prestigio, más respeto. Que aumentaremos nuestra capacidad de tener más cosas. Al final nos habituamos a exigirnos más a nosotros mismos. Pero en lugar de estar satisfechos, cuanto más tenemos, más queremos y menos estamos satisfechos con nuestra vida.

O piensa en nuestra mentalidad como consumidores. Cuando creemos que más es mejor, compramos ropa cada vez que hay unas supuestas rebajas o una oportunidad. Queremos una casa más grande, un nuevo móvil, y caemos en la creencia de que debemos renovarlo todo. Creemos que tener más es la solución a nuestros problemas y anhelos. Pero la realidad es que si tú intención en la vida es tenerlo todo, nunca te bastará con lo que tienes.

Si te sientes identificado, te estás matando a trabajar.

¿Cómo ganarse la vida en lugar de matarse a trabajar?

Como verás, no te he dicho en ningún momento que dejes de trabajar. Seas un empleado o un emprendedor, todos estamos de acuerdo en que necesitamos pasta. Y para ganar pasta, hay que trabajar, para ti o para otro, pero trabajar al fin y al cabo. El mundo es y ha sido así, y esto, no lo podemos cambiar. Nos han enseñado que para ser alguien en la vida hay que matarse a trabajar. Pero se equivocan. La vida es mucho más que eso.

El secreto para ganarse la vida consiste en identificar nuestro punto de máxima satisfacción. Es decir, determinar lo que es suficiente para nosotros. Una vez que identifiques tu suficiente, cambiarás totalmente tu relación con el dinero.

Suficiente, es una palabra que utilizamos a diario. Pero somos incapaces de reconocerla cuando nos topamos con ella. Pero ¿qué es suficiente? Suficiente, es lo necesario para sobrevivir, suficientes comodidades, suficientes lujos. Tener todo lo que NECESITAS, sin ningún elemento que frene tu felicidad, nada que te distraiga, ninguna deuda que te haga matarte a trabajar para pagarla.

Suficiente ese ese lugar, donde se aprecia y se disfruta de lo que el dinero que ganas trabajando te proporciona en tu vida. Yo lo llamo, el precio de la vida. Y cada uno debería saber cuál es su precio. Un precio donde no necesite nada más para ser feliz. Un precio que te permita tener todo aquello que te haga feliz.

Una vez sepas tu precio y tu suficiente, estarás ganándote la vida y dejaras de matarte a trabajar.

matarse a trabajar-hellprendedores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículo anterior
Cómo ser el mejor CEO-Hellprendedores

El ejecutivo al minuto

Siguiente artículo
experiencia positiva-hellprendedores

Desear una experiencia positiva es una experiencia negativa

Total
1
Share